El mapa está pensado como una puerta de entrada al conocimiento público del territorio. Su objetivo es reunir información que hoy suele encontrarse dispersa y presentarla de una forma que ayude a comprender riesgos, anticipar escenarios y tomar mejores decisiones.

Una base territorial común

Cotas, recorridos de escurrimiento, defensas, reservorios, canales, estaciones de bombeo y otros componentes del sistema deberán integrarse con su institución responsable, fecha y documentación metodológica.

Información que cambia con cada escenario

A la estructura física de la ciudad se sumarán niveles y tendencias de los ríos Paraná y Salado, precipitaciones, pronósticos y alertas. Cada publicación diferenciará datos observados, pronósticos y escenarios probables.

Informar durante la incertidumbre también es una política de prevención.

Participar sin confundir las fuentes

La comunidad podrá reportar bocas de tormenta obstruidas, desagües tapados, calles anegadas y otros puntos críticos. Esos aportes deberán contar con validación y seguimiento.

  • Identificación clara de los reportes ciudadanos.
  • Estados visibles de revisión y validación.
  • Diferenciación respecto de los datos oficiales.
  • Registro público de problemas, intervenciones y respuestas.